Lubricantes

Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.

Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"

Jabones: cómo elegir

Un jabón íntimo se diferencia de uno corriente en una cosa concreta: el pH. La piel del cuerpo tolera pH cercano a 5,5, pero la zona vulvar necesita un valor más ácido, alrededor de 4,5, que es el que mantiene la flora protectora en su sitio. Un jabón común, aunque sea suave, altera ese equilibrio y abre la puerta a irritaciones e infecciones recurrentes.

El uso correcto es externo y con poca cantidad. Se lava la vulva, la zona perineal y los pliegues; nunca por dentro. La vagina se limpia sola, y las duchas internas arrastran justamente lo que protege.

Al elegir, busca fórmulas sin perfume, sin colorantes y sin agentes antibacteriales fuertes: la publicidad los presenta como una ventaja y en realidad son la causa frecuente de la irritación que dicen prevenir. Una lista corta de ingredientes es buena señal.

Para higiene masculina, el mismo criterio: jabón suave, cuidado bajo el prepucio y enjuague completo.

Si aparece picazón persistente, olor fuerte o flujo inusual, eso se consulta con un profesional. Un jabón no trata una infección.