Lubricantes
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Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.
Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"
Anales: cómo elegir
La estimulación anal funciona para cualquier cuerpo: la zona está llena de terminaciones nerviosas, y en personas con próstata añade un punto de placer que no tiene equivalente. Lo que sí exige es método, y por eso esta categoría se compra distinto a las demás.
Hay una regla que no admite excepción: todo juguete anal debe tener base ancha o anilla de retención. El esfínter succiona, y sin tope el juguete puede entrar por completo. Es la causa número uno de urgencias por juguetes sexuales, y se evita mirando un solo detalle en la foto.
La segunda regla es la progresión. Empieza por el diámetro más pequeño, no por el que te llame la atención; los kits de dilatadores existen exactamente para eso. El diámetro importa mucho más que el largo.
La tercera es la lubricación. El recto no lubrica por sí solo, así que el lubricante no es opcional ni se aplica con moderación: se aplica en cantidad y se reaplica. Si hay dolor, el mensaje es parar, no insistir.
Material siempre de silicona médica o acero, limpieza después de cada uso, y uso individual: los juguetes anales no se comparten sin preservativo.