Lubricantes

Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.

Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"

Succionadores: cómo elegir

El succionador cambió la categoría cuando apareció, y la razón es técnica: no vibra sobre el clítoris, lo envuelve con pulsaciones de aire. Al no haber contacto directo, no hay fricción ni el adormecimiento que produce la vibración prolongada, y la sensación que la mayoría describe se parece más al sexo oral que a un juguete.

Eso lo hace especialmente indicado cuando hay sensibilidad alta, cuando la vibración directa resulta incómoda, o cuando otros juguetes no han funcionado.

Para elegir, fíjate en el tamaño de la boquilla: debe cubrir el clítoris sin aplastarlo, y las anatomías varían, así que una boquilla demasiado grande pierde el sellado y una pequeña incomoda. Mira también la potencia mínima —no la máxima— porque el primer nivel de muchos modelos ya es intenso. Y revisa si es sumergible, que amplía el uso a la ducha.

El sellado es todo. Si no sientes nada, casi siempre es cuestión de ángulo o de una gota de lubricante a base de agua en el borde, no de potencia.

Todos son recargables por USB. Limpia la boquilla después de cada uso con agua tibia y jabón neutro.