Lubricantes

Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.

Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"

Vibradores: cómo elegir

El vibrador es el juguete más versátil del catálogo y también el más malinterpretado: no existe «el mejor vibrador», existe el que corresponde a la estimulación que buscas. Esa es la primera decisión y ordena todas las demás.

Los vibradores internos están pensados para la penetración y suelen tener curvatura para alcanzar el punto G. Los externos —balas, labiales, de dedo— trabajan sobre el clítoris y la vulva sin penetración. Los de doble estimulación, tipo conejo, hacen las dos cosas a la vez. Y los masajeadores o varitas entregan una vibración profunda que ninguna otra forma alcanza.

Después del tipo, mira tres datos que sí aparecen en cada ficha: el material, que debe ser silicona médica o TPE de grado corporal; el largo insertable, que casi nunca coincide con el largo total; y el número de modos, aunque más modos no significa mejor, significa más para explorar.

Si es tu primer vibrador, empieza por potencias bajas y por un modelo pequeño. La experiencia de casi todo el mundo es que se compra más potencia y más tamaño del que realmente se usa.

Todos se usan con lubricante a base de agua y se limpian con agua tibia y jabón neutro.