Lubricantes
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Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.
Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"
Efecto frío: cómo elegir
El lubricante con efecto frío produce una sensación refrescante y de leve hormigueo, generalmente a partir de mentol. Es el contrario exacto del efecto calor y responde a un uso distinto: donde el calor busca calidez envolvente, el frío busca despertar la sensibilidad por contraste y hacer la zona más receptiva al tacto.
Se usa sobre todo en tres situaciones. En sexo oral, donde el mentol se percibe con más claridad y el aire lo intensifica. En juegos de contraste, alternando un producto frío y uno caliente, que es la razón de que existan referencias que combinan ambos efectos. Y en climas cálidos, donde la sensación fresca resulta simplemente más cómoda.
Como con el efecto calor, la regla es empezar con poca cantidad. El mentol se intensifica con el movimiento y con el aire, así que una dosis moderada suele bastar. Si tienes la piel sensible, pruébalo primero en el antebrazo.
Son fórmulas a base de agua: compatibles con preservativos de látex y con juguetes de silicona, y se limpian con agua sola. Evítalo si hay irritación o heridas en la zona, donde la sensación fría puede volverse molesta.