Lubricantes
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Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.
Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"
Lubricantes: cómo elegir
El lubricante es el producto que más mejora la experiencia sexual por el menor precio, y también el más desaprovechado: mucha gente cree que solo hace falta cuando hay un problema. No es así. La lubricación natural varía con el ciclo, el estrés, el cansancio, los anticonceptivos, la hidratación y la edad, y usar lubricante no señala una carencia, evita fricción.
Todo empieza por la base, que determina compatibilidades. Los de agua son los más versátiles: compatibles con preservativos de látex y con todos los juguetes, se limpian solo con agua, y su única desventaja es que se absorben y hay que reaplicar. Los de silicona duran mucho más y resisten el agua, pero no deben usarse con juguetes de silicona. Los híbridos buscan el punto medio.
A partir de ahí eliges el efecto: neutro para el día a día, saborizado para sexo oral, con calor o frío para juego, específico para sexo anal, o hidratante si el objetivo es tratar la sequedad.
Busca fórmulas con pH cercano al vaginal y sin perfume si tienes piel sensible. Aplica en cantidad generosa y reaplica sin miedo.