Lubricantes

Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.

Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"

Piel sensible: cómo elegir

Si el lubricante te produce ardor, escozor o irritación después de usarlo, el problema casi nunca es «tu piel»: es la fórmula. Los responsables habituales son el perfume, los conservantes tipo parabeno, la glicerina en concentración alta, los agentes que producen calor o frío, y una osmolaridad elevada, que es la propiedad que hace que el producto reseque el tejido en lugar de hidratarlo.

Un lubricante para piel sensible se define por lo que no lleva. Busca en la ficha: sin fragancia, sin parabenos, sin efecto térmico y con pH cercano al vaginal, que ronda entre 3,8 y 4,5. Las fórmulas más seguras son las de base agua con lista corta de ingredientes.

Esta página también es el punto de partida indicado si tienes candidiasis recurrente, vaginosis frecuente, dermatitis, liquen escleroso o estás en tratamiento con corticoides tópicos, situaciones en las que un lubricante común puede empeorar la molestia.

Prueba siempre en la cara interna del antebrazo y espera veinticuatro horas antes del primer uso íntimo.

Si la molestia continúa aun con un producto neutro, consúltalo con tu ginecólogo: puede haber una causa que ningún lubricante resuelve.