Lubricantes
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Actívalo para preguntar con tus palabras, aunque no sepas cómo se llama lo que buscas.
Ejemplos: "algo para durar más", "masaje romántico en pareja", "juguete silencioso para principiantes"
Silicona e híbridos: cómo elegir
El lubricante de silicona resuelve el punto débil del de base agua: no se absorbe ni se evapora, así que dura mucho más y no obliga a reaplicar a mitad de camino. Además es resistente al agua, lo que lo convierte en la única opción funcional en ducha, tina o piscina, y su tacto es notablemente más sedoso.
A cambio tiene dos limitaciones que conviene conocer antes de comprarlo, y que casi ninguna tienda advierte. La primera: no debe usarse con juguetes de silicona. La silicona del lubricante reacciona con la del juguete y degrada la superficie de forma permanente. Con juguetes de vidrio, acero o ABS no hay problema. La segunda: no se limpia con agua sola, necesita jabón, y puede manchar tejidos delicados.
Los híbridos existen justamente para resolver esa tensión: son emulsiones con base de agua y una proporción de silicona, así que ganan duración y sedosidad conservando la compatibilidad con juguetes y la facilidad de limpieza. Son la opción intermedia razonable si no quieres tener dos frascos.
Ambos tipos son compatibles con preservativos de látex. Para sexo anal, la duración de la silicona es una ventaja real.